La reserva natural del Moeraske en Bélgica

Bélgica es un destino ideal para quienes se apasionan con los ambientes naturales, ya que a lo largo y ancho de su territorio se pueden encontrar numerosas alternativas para disfrutar de los magníficos tesoros de la Madre Naturaleza. En este país los espacios verdes y las reservas naturales abundan, por lo que es imposible no visitar alguno de estos atractivos en un viaje a cualquier sitio belga. Entre tantas opciones, es común que te sientas un tanto desorientado a la hora de elegir uno para conocer, por lo que en este caso en particular proponemos un rincón que no tiene desperdicio alguno: la reserva del Moeraske.

Este sitio se encuentra al norte de Bruselas, la maravillosa ciudad capital de Bélgica. Está emplazado concretamente en Evere; entre la estación de formación de Schaerbeek, la iglesia Saint-Vicent y el parque Bos Pasteur. Se trata de un enclave muy bonito, el cual está perfectamente cuidado por las autoridades locales. No caben dudas de que se constituye como un espacio ideal para gozar de un ambiente apacible y tomarse un descanso del bullicio de la urbe.

A la reserva natural del Moeraske se ingresa por la Rue de la Perche, sin dejar de mencionar que apenas en la entrada se puede sentir el aroma de las matas de tomillo que se sitúan allí. También es posible hallar sauces, alisios, robinias y un pintoresco arroyo que alberga las especies más numerosas de peces, como por ejemplo peces picones e incluso caracoles limneas. Otros animales que habitan en este parque son las libélulas y los lagartos vivíparos.

El Museo de la Aviación Stampe en Bélgica

Uno de las visitas imperdibles en la localidad belga de Amberes es el Museo de la Aviación Stampe. Se trata de un recorrido realmente interesante, ideal para los apasionados de la aviación. Está situado en las afueras de la ciudad en cuestión, sin dejar de mencionar que acoge colecciones cautivantes compuestas por aviones de todo tipo. Todos coinciden en una cuestión: están en excelentes condiciones, fueron fabricados en la primera mitad del siglo XX y se emplearon tanto en la Primera como en la Segunda Guerra Mundial. 

En una visita al Museo de la Aviación Stampe es posible descubrir numerosas exposiciones; compuestas por máquinas de diseños, colores y componentes originales, las cuales pertenecieron a diversas formaciones militares de Bélgica. Es importante considerar que esta institución se desarrolló con el objetivo principal de conmemorar a los pioneros de Amberes en lo que respecta a la aviación, llamados Jean Stampe y Maurice Vertongen. Estos dos hombres se reunieron para dar lugar a una escuela de vuelo, situada en el Aeropuerto de Deurne. Más adelante se incorporó allí una fábrica, en la que se construyó el único avión belga que adquirió un gran prestigio a nivel internacional: el SV4.

Es fundamental tener en mente que recorrer el museo en su totalidad sólo lleva menos de dos horas, aunque esto no significa que el establecimiento sea poco interesante. Allí es posible apreciar magníficos aviones, aprender sobre la historia de cada una de las máquinas, oír anécdotas de pilotos que participaron en la guerra y mucho más. Por último, es importante hacer referencia a que este lugar abre sus puertas solamente los sábados y domingos, de 14 a 17 horas.

Museo Provincial Félicien Rops en Bélgica

Una de las tantas visitas culturales pertenecientes al territorio belga se denomina Museo Provincial Félicien Rops. Está emplazado en una bellísima mansión de gran antigüedad, la cual está situada en el casco viejo de Namur. Se trata de una edificación diseñada con el mejor estilo barroco, que se constituye como una pieza de enorme valor arquitectónico dentro de la región de Valonia.

El museo está localizado a unos pocos metros, tanto del lugar en donde nació Félicien Rops como de la pintoresca Iglesia de Saint-Loup. En un recorrido por las amplias salas de esta edificación es posible admirar una vasta colección de obras, cuyo actor es precisamente el artista que le da nombre al museo, quien nació en la localidad de Namur en 1833 y murió en 1898.

Este establecimiento alberga pinturas realizadas en Namur, Bruselas y París. También hay obras, grabados y dibujos que jamás ingresaron al ambiente comercial. Quienes lo desean pueden abonar una cantidad extra de dinero y contar con la presencia de guías y audioguías, que brindan información sumamente interesante.

En el Museo Provincial Félicien Rops también es posible encontrar una biblioteca central y un cine club, en los que se llevan a cabo actividades culturales de toda clase cada semana. Además de las exposiciones permanentes, en el establecimiento tienen lugar cuatro exhibiciones temporarias cada año. Sin dudas se trata de una visita ideal para los apasionados del arte (especialmente de las creaciones de Rops), cuyo precio de entrada es de 3 euros para los mayores de doce años y la mitad para los estudiantes y jubilados que presenten la documentación.